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Capítulo IV
CAPITULO IV
 
 
Querer establecer una fecha exacta como origen de El Zapallar, es materialmente imposible aún cuando se trata de un pueblo joven, debido a que se progreso se fue gestando insensiblemente rancho a rancho, casa por casa, eslabón por eslabón.
Podemos, eso sí, asignarle una fecha simbólica, que sea como la piedra fundamental de su nacimiento. Ella sería la delineación del pueblo efectuada sobre la base de 50 cuadras que se sacaron de dos de los mejores lotes de la colonia en el año 1910.
Estos lotes pertenecían a la mensura de 200 leguas, que por orden del gobierno efectuara en 1908, el sueco Ulrico Greiner y que fue en su época el aliciente que trajera el grueso de pobladores. Esta mensura se efectuó dividiendo la colonia en lotes de 25 hectáreas para cada colono en lugar de las 100 y 200 que se habían prometido. Algunos obtuvieron como concesión especial dos y tres lotes juntos en razón de ser terrenos bajos o cubiertos en parte por peligrosos esteros.
Simbolismo hermoso el que le cabe a El Zapallar, pues mientras la patria entera, festejaba alborozada sus cien años de vida, nacía como tierno brote su argentinidad envuelta en los pañales de majestuosas selvas y arrogantes ríos.
Cuatro años más tarde, en 1914, El Zapallar ha progresado sorprendentemente, ya que es un pueblito con fisonomía propia y con inquietudes de progreso. No obstante la vida es dura, la falta de transportes entorpece su ritmo hacia el progreso e impide el jalón de su adelanto. Los pobladores no se acobardan; por el contrario hace sentir su voz y piden continuamente al gobierno, los factores q impulsarán su economía.
Veamos un ejemplo en el telégrafo a El Zapallar, que ha sido una conquista que llevó muchos años y que tenemos documentada a través de innumerables recortes de los diarios del territorio al igual que otras campañas de progreso que se iniciaron en bien de este pueblo y que fueron coleccionados por el señor Pedro J. Leale que nos las ha proporcionado.
Transcribiremos seguidamente, al igual que más tarde haremos con otras publicaciones, una titulada “El telégrafo a Zapallar” que se publicó el día 2 de enero de 1914 en el diario “El Territorio” de Resistencia. Dice así: “Desde hace algún tiempo, los vecinos de El Zapallar, y todos aquellos que luchamos por el adelanto del territorio, venimos combatiendo por conseguir la instalación de una línea telegráfica que una al pueblo de El Zapallar, centro de una gran colonia agrícola y ganadera, a la capital del territorio.
“Las notas se han sucedido una tras otra a la par que las protestas del vecindario se elevaban a las autoridades, mientras la prensa, siempre alerta, en defensa de los intereses territoriales, levantaba su voz pidiendo el telégrafo que tanta falta hace.
“Todo fue inútil, la Dirección General de Correos y Telégrafos permaneció siempre sorda a los justos reclamos, seguramente porque se trataba del Chaco.
“La eterna cuestión, el interminable asunto siempre planteado, el problema cuya solución recién se va vislumbrando: el Chaco…
“Decir el Chaco, para las reparticiones que nos deben amparar y guardar la nota y solicitud entre los papeles de archivo, ha sido hasta hace poco, todo una misma cosa.
“Nuestro propio impulso, nuestro único esfuerzo ha hecho surgir al territorio ha levantado pueblos de entre las enmarañadas selvas; y esta vez con el telégrafo a Zapallar, sucede lo mismo.
“Son los colonos quienes instalarán la línea por medio de una suscripción para pagar diez peones durante treinta días que la Dirección General ha pedido para iniciar los trabajos, porque aún no están conformes con los postes donados; necesita también los peones…
“Ante hechos semejantes donde se pone de manifiesto la poca o ninguna buena voluntad de las reparticiones nacionales, el espíritu de los luchadores se subleva y no puede menos que dejar sentir su grito de protesta por semejante abandono, indigno para con aquellos que esfuerzan el músculo y sacrifican sus vidas por el engrandecimiento de un lugar de la república, que hasta hace poco tiempo no era más que un pedazo de tierra virgen, donde las tribus salvajes tenían sus tolderías y cuyas riquezas van a aumentar los caudales de las arcas públicas.
“Por lo visto tendremos que seguir así mucho tiempo.
“Es necesario pues, que todas aquellas personas que tienen intereses en El Zapallar cooperen en la suscripción ya que con el telégrafo se beneficiaran ellos mismos, realizando al mismo tiempo, una gran obra para la colonia.
 
Primeros progresos e interés del gobierno
 
Transcurre el año 1914, como pasaron los anteriores, sin pena ni gloria para El Zapallar; todos los colonos están desilusionados y creen que el estancamiento continuará por largos años.
Imagínese el lector, lo que habrá significado este estado de ánimo, el feliz acontecimiento que trajera el año 1915. En efecto, un verdadero e increíble adelanto habría de ser la llegada de los primeros automóviles que desde Resistencia desafiaran a la indómita naturaleza y se atrevieran a surcar las entrañas del Chaco, para llegar a este pueblito perdido en la leyenda, a remozar esperanzas y retemplar los corazones. Estos quijotes del progreso fueron los señores José Alsina, Plácido Urdapilleta, Nobile y otros.
En noviembre de 1917, se estableció el servicio expreso de trasporte de pasajeros entre El Zapallar y Resistencia, pasando por las Selvas del Río de Oro, Margarita Belén y Benítez. El precio del pasaje era de doscientos pesos nacionales y se realizaba en un doble faetón que manejaba Juan Godoy, en calidad de chofer.
Por fin en el año 1919, el gobierno dejó parte de sus preocupaciones internacionales, para ocuparse un poco más de sus problemas locales, en especial los que correspondían a los territorios por ser los más huérfanos de apoyo. De esta preocupación, no exenta de propio interés, ya que al impulsar el progreso de los pueblos, se abrían nuevas fuentes a las rentas nacionales, se beneficiaria también El Zapallar.
Un documento auténtico, que pone sobre el tapete las intenciones del gobierno, es el que reproducimos seguidamente, entendiendo por otra parte, que su importancia no es solamente la de su valor histórico o la enunciación de un propósito, sino el verdadero pasaporte que hacía falta para el progreso de la colonia.
Helo aquí:
“Resistencia, Noviembre 19 de 1919
“Señor Pedro J. Leale – El Zapallar
“Habiendo el P.E. por decreto de fecha 27 de agosto del corriente año ordenado el levantamiento de un censo de la población, comercio, agricultura, ganadería e industria de los territorios nacionales, bajo la dirección de la Asesoría Letrada de los mismos, de acuerdo con un plan de ejecución aprobado por resolución ministerial de fecha 29 de mismo mes y año y siendo necesario comenzar a establecer las comisiones departamentales que en este territorio deberán tener a su cargo la tarea de referencia, me es altamente satisfactorio comunicarle que ha sido UD. designado, conjuntamente con los señores Juan Eraña y Fernando Carrasco, miembros de la Comisión Departamental de Tobas.
En consecuencia, espero se servirán celebrar una reunión para constituirse, comunicando a la Gobernación a la brevedad posible.
Quedan facultados para solicitar la cooperación de la autoridad policial del lugar y de todos los funcionarios dependientes del P.E. que presten sus servicios en ese departamento, como así mismo interesar muy especialmente al vecindario lo secunden en esta obra altamente patriótica, que ha de redundar en beneficio directo de los pobladores del territorio.
De la dedicación que preste el vecindario a la tarea del censo dependerá se éxito, pues el P.E. quiere conocer con la mayor exactitud posible, el inventario general de la población y riquezas de cada uno de los centros de actividad del interior del territorio, para dotarlos de los elementos necesarios a su progreso, estableciendo municipalidad y juzgado de paz electivos en los pueblos que hayan adquirido la capacidad suficiente a ese efecto, mejorando a la vez los servicios públicos.
Quiere también el P.E. conocer si el territorio ha alcanzado ya la capacidad necesaria que determina el Art. 4 de la ley N° 1532 a fin de que pueda ejercer sus actividades dentro de la vida de los estados autónomos, incorporándose al concierto de las provincias argentinas.
En presencia de los hechos expuestos sintéticamente y que sirven de de fundamento esencial a las obras del censo, abrigo la convicción plena de que UD. y los demás miembros que van a constituir la comisión de ese Departamento procederán con el mayor patriotismo, no omitiendo sacrificios para la consecución del noble fin que se persigue.
Oportunamente les serán enviadas las instrucciones correspondientes para el mejor desempeño de esta comisión, limitándome por hoy a indicarles lo siguiente.
Inmediatamente de constituirse se servirán practicar un estudio del departamento en que van a actuar y designar subcomisiones de tres miembros, en los centros de población que juzguen necesario, comunicándolo a la Gobernación una vez que esas subcomisiones queden constituidas, enviando la nómina de cada una de ellas con el presidente que designen, nombre del lugar y medios de comunicación más fáciles para la remisión de la correspondencia.
Con tal motivo, me es grato saludar a UD. con mi consideración más distinguida.”
 
Enrique Cáceres                                                          R. Urtubey
Gobernador del Chaco                                      Secretario
 
Indudablemente las intenciones del gobierno eran buenas, pero requerían un tiempo prudencial para ser llevadas a la práctica, pues todas las iniciativas deberían ser objetos de estudios meditados. En virtud de ello, dejemos transcurrir algunos años y ubiquémonos en 1924, en que se realizó el largo sueño de la línea telegráfica a El Zapallar, constituyéndose en el índice más notorio y el factor más indiscutido de progreso.
En este año, El Zapallar, capital del Departamento Tobas, contaba con 5000 habitantes, 5 escuelas, una comisaría, un juzgado de paz, un registro civil, una asociación agrícola ganadera, un club social, quince casas de comercio, farmacia, obrajes y grandes establecimientos ganaderos. Todo ello era obra de la iniciativa privada, la oficial hacía gala de una desidia inaudita y si no, que lo diga que caso que ponemos como ejemplo.
Según una estadística documentada la estafeta del año 1922 de El Zapallar, arrojó el siguiente movimiento: entrada mes de mayo: cartas simples: 277; cartas certificadas 38; impresos: 1244; encomiendas 40; total 1599 piezas. Mes de Junio: cartas simples 257; encomiendas 23; impresos 593; total 893 piezas. Mes de Julio: cartas simples 251; certificadas 19; encomiendas 25; impresos 1118; suman en total 1413 piezas.
Expedidas durante el mes de mayo: cartas simples 168; certificadas 24; encomiendas 7; total 199 piezas. Mes de junio: cartas simples 214; certificadas35; encomiendas 7; total 256 piezas. Mes de julio: cartas simples 267, certificadas 51; encomiendas 7; total 325 piezas.
La estadística anotada revela que había movimiento suficiente para la instalación de una estafeta con ciertas comodidades de trabajo, y sobre todo, que hacía necesaria, la adopción de un encargado a sueldo costeado por la Dirección de Correos y Telégrafos y no lo orfandad lastimosa en que estaba este servicio entregado a la buena voluntad de particulares.
Veamos, pues, en que condiciones y como funcionaba el servicio de Correos de El Zapallar.
“La oficina” era un cuartucho, cuyos muebles estaban representados por cuatro cajones bastante desvencijados. El envío de la correspondencia lo hacía el sub distrito de Resistencia por vía Las Palmas, es decir, en los vapores de la carrera a Asunción, hasta dicho punto, desde donde la Oficina de Correos y Telégrafos que allí había, la enviaba a Punta Rieles en campo Etchegaray por el ferrocarril de la compañía Las Palmas del Chaco Austral, cada vez que iba a dicho punto en tren o una locomotora. Mientras tanto, desde EL Zapallar se enviaba a Punta Rieles, una vez por semana y en día fijo, un estafetero que debía recibir la correspondencia y traerla a la colonia. Ocurría con frecuencia que el día que iba a Punta Rieles no venía tren de Las Palmas ni se sabía la fecha de su llegada, por lo que este debía volverse con las manos vacías. Felizmente esto último se subsanó con la llegada del telégrafo, pues se averiguaba por este medio la llegada del tren a Punta Rieles y se enviaba al estafetero con la seguridad de que traería la correspondencia. El gobierno no solo no pagaba al encargado de la estafeta sino que cuando se solicitó un pequeño sueldo de $45, que estaba bacante en Margarita Belén, Puerto Tirol, La Liguria y Villa Ángela, contestó por intermedio de la Dirección General de Correos: “que no puede asignar ningún sueldo a la estafeta de El Zapallar y que si el encargado desea renunciar y no hay otro candidato y no hay otro candidato que quiera hacerse cargo de ella, que se proceda a la clausura de la mencionada estafeta.”
Al estafetero había que pagarle $30 extra, que se reunían por suscripción popular, por cada vez que fuera a buscar la correspondencia.
Para mejor ilustración veamos una lista de la colecta que con este fin, se efectúo el 31 de octubre de 1924.
José Aibar, $2; Alberto Burlli, $2; Desmarás Hnos. $2; J. Aucar $2; Pedro Leale, $2: Nélida de Eraña, $1; Hermosina Garro de Martí, $1; Antonio Acosta, $2; I. Pellicer, $2; J. Gutiérrez, $1; Miguel Fernández, $1; Justo Ortiz, $0,50, Rodolfo Streo, $0,50; Plácido Alonso, $1, Manuel Martínez, $1; Jerónimo Gómez, $2; Juan Damhedín, $2; Total: $25.
 
Completando la síntesis del panorama que ofrecía el año 1924, debemos ocuparnos de la acción patriótica y desinteresada que efectuaba la Asociación Agrícola Ganadera de El Zapallar, verdadero baluarte de aspiraciones nobles y cristalización de iniciativas en éxitos indiscutidos de progresos materiales y morales. Ella fue la picana, que movió más de una vez los resortes del gobierno y la indiferencia de las instituciones y casi podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la Asociación Agrícola Ganadera fue la reguladora de esfuerzos y la inyección de vida y progreso en sus múltiples manifestaciones, a un pueblo constantemente vapuleado y escarnecido por la indiferencia y la mala voluntad de los organismos nacionales.
Con concretos a la vista veamos algo de su acción, es decir, la obra gigante realizada desde el año 1920 a 1924, en que nos hemos ubicado.
Año 1920 – Construcción del puente “El Correntoso” , con un costo de $ 4.000.
Año 1921 – Construcción del puente sobre el riacho “Ortega”, costó $ 2.800.
Año 1924 – Construcción de un puente sobre riacho “Guaycurú”, otro sobre el desborde del mismo y apertura de una picada de 2.000 metros en los mismos lugares por $ 2.000.
En el mismo año, sobre el camino a Laguna Limpia y en la construcción de la línea telegráfica, llevó a cabo lo siguiente: colóquese un puente sobre el riacho “Carabina” en $ 1.000 y se construyó treinta kilómetros de línea telegráfica en $ 2.000. Además se donaron los postes de la mencionada línea y se hicieron infinidad de trabajo de menor importancia.
Toda la acción emprendida se llevó a cabo con las contribuciones que se hicieron por medio de suscripciones voluntarias entre las poblaciones beneficiadas y el comercio de Resistencia.
Si los pobladores estuvieron completamente abandonados por el gobierno en el año 1924, imagínese el lector, el estado lamentable que presentarían las tribus indígenas de la región. El hambre, las persecuciones y las pestes, los diezmaban en forma cruenta, obligándolos en algunos casos a cometer actos inverosímiles.
Primero hizo estragos en ellos la viruela que según apreciaremos por un suelto publicado en el diario “La voz del Chaco” de fecha 24 de octubre de 1922 creó un serio peligro en toda la zona. El artículo decía así: “En Zapallar diariamente se producen casos fatales entre los indios poniendo en inminente peligro a toda la población.
“Lo más alarmante es que amenaza propagarse en las localidades vecinas, como informa el siguiente despacho de Presidencia Roca, y que dice así: “Viruela hace estrago tribu. Diariamente se registran casos fatales. Las autoridades sanitarias deben tomar medidas para evitar que si propague la plaga de El Zapallar a esta.”
A la viruela sucedió el hambre y las persecuciones, en su tarea de diezmar los “argentinos nativos” de más puro origen del país. Lógicamente, habría de producirse lo natural, el indígena como todo ser humano lo hubiera hecho, se sublevó y se defendió como pudo en la lucha por su existencia. Unos lo interpretaron así, otros no. Veamos a los últimos reflejados en una publicación del diario “El Territorio” de fecha 24 de octubre de 1922. Dice así:
De El Zapallar – Peligro indígena
“De un tiempo a esta parte se vienen sufriendo las depredaciones cometidas por las tribus Tobas que para azote de este laborioso Departamento, han sentado sus reales aquí, y es así señor Director, que de la noche a la mañana, desaparecieron hectáreas de maíz, mandioca, miles de zapallos y otros productos agrícolas; últimamente han hecho llegar su obra dañina hasta en los capullos tiernos de algodón, que los comen igual que cualquiera de los productos mencionados.
“Con tal motivo y si alguno de los colonos pretenden hacer alguna investigación al respeto, se encuentran con el señor Tobas que amenaza a todo el vecindario con todo el castigo de su ira de salvaje y máximo si pretende dar intervención a la policía, la que en estos casos, no interviene para evitar el levantamiento de estas tribus.
“El único freno del indígena han sido los regimientos de línea, y si el señor Gobernador no quisiera ver, el día menos pensado, masacrado estos pueblos por las hordas de los caciques Mayordomo y Moreno, que en su mayoría se encuentran armados, sin pérdida de tiempo, debe gestionar el Gobierno General la venida de un Regimiento de Caballería.
Y ahora como final y para que se juzgue la verdadera situación del aborigen chaqueño, leamos también en “El Territorio” de fecha 14 de mayo de 1923, lo siguiente:
Condiciones del indígena en el Chaco
Debe administrarse socorro y trabajo remunerativo
“Bajo el título “La leyenda del malón”, nuestro prestigioso colega “La Nación” aborda el tópico referente al indígena chaqueño, en un meditado artículo del cual reproducimos los párrafos más significativos y oportunos, como puede verse.
“Durante un tiempo relativamente largo, dice, y queremos creer que debido en gran parte a nuestra porfiada campaña y persistentes denuncias se había dejado de mencionar el famoso peligro del malón imputado a los indígenas del Chaco. Pudimos creer, pues, acabada la deprimente fantasía que presentaba a esa región del país, amenazada por hordas salvajes y reflejando con ellos, sobre toda la Nación, el descrédito de esas tragedias primitivas, cuando he aquí que recientes informaciones nos previenen el probable alzamiento de ciertas tribus y la represión que se les prepara.
“¡Las tribus del Chaco!” Quien lo oiga decir creerá probablemente que se trata de la antigua indiada pintoresca y feroz en el seno del bosque virgen. La sugestión novelesca es fácil de rehacer y un poco de vida real colorea oportunamente las vertiginosas aventuras del cinematógrafo.
Hay que desengañarse. La población indígena del Chaco no es ya más que una cosa lastimosa, subdividida en pandillas famélicas, extenuadas, resignadas a todo, con tal de comer de cada tres días dos y cuyos “malones” cuando las mueve la desesperación del hambre , son miserables raterías más merecedoras de compasión que de castigo.
Seguramente se tratará de esto ahora, por haber fallado la cosecha de algarroba en el monte o haber epidemia  en los peces; pues a pesar de todo cuanto hemos dicho al respecto, tal continúa siendo el régimen de una población que ya no por humanidad, sino por conveniencia, nos interesa conservar sana y robusta.
Efectivamente, dados el clima y las plagas de la región, el indio es insustituible para las duras labores de la zafra y del obraje. Dominado desde hace mucho tiempo por el rifle del soldado y del colono, solo desea hallar trabajo con salario reducidísimo y respeto, digámosle así, para la vida nómade que practica y que parece indispensable a su índole, pues lo cierto es que, establecido en poblaciones y aún cuando viva en ellas mucho mejor, pronto se agota en la esterilidad, las epidemias y las enfermedades consuntivas.
Ahora mismo, terriblemente diezmada por las privaciones, por la gripe y la viruela que le entró con virulencia poco tiempo no ha de bajar de 30.000 individuos, ciudadanos nativos, por lo demás, a quienes comprenden todas las garantías de la ley y constituyen un grupo nada despreciable en un país tan despoblado todavía.
Lo que corresponde no es aprontar policías y balas contra estos infelices aún cuando se hallen en posibilidad de alzamiento, sino socorro y trabajo remunerativo, que ni han rehuido jamás ni discuten por pesado que sea. Porque siendo esas sublevaciones engendro desesperado del hambre, su represión es de índole caritativa y no hostil.
“Hay que acabar, hasta por decoro, con esas leyendas de los malones y esas entradas a matar indios como en tiempos de la conquista. Mándese a avistares con las tales tribus que amenazan, un jefe experimentado y compasivo, es decir, capaz de dominar acto continuo el asunto y no tardará en comprobarse una vez más que el peligro del malón no es una cuestión de parque, sino de proveeduría” – Mayo 14 de 1923.
Continuando con nuestra manía de transcribir hechos, acciones y aspiraciones de El Zapallar, reproduciremos una serie de notas periodísticas publicadas en el diario “El Territorio” de Resistencia en el año 1924. Estas notas se refieren a un asunto por demás interesante y que dada la forma en que están ordenadas y la estructura que guardan en su encadenamiento, nos eximen de cualquier comentario que dejamos a cargo de nuestros lectores. Solamente creemos, que podríamos ponerle como epígrafe, lo siguiente: La obra que al realizarse, hizo abortar el progreso de la zona más rica y antigua del Chaco.
 
     EL FERROCARRIL A BENITEZ Y EL ZAPALLAR
 
Otra gestión valiosa a favor de su construcción
“La idea de solicitar la construcción de un ferrocarril sistema económico entre esta capital, Colonia Benítez, Margarita Belén, Las Palmas, General Vedia y El Zapallar, lanzada y sostenida en estas columnas ha hallado la más entusiasta acogida en todos los centros, con mayor razón en aquellos donde la realización del proyecto habría de difundir grandes beneficios.
“A las varias asociaciones que han elevado solicitudes a la administración de los ferrocarriles del Estado, solicitando la ejecución de aquella obra tan necesaria al desenvolvimiento económico y al desarrollo de la producción de una vasta y rica zona hoy condenada a la inacción, se ha unido la Asociación de Defensa de los intereses del Chaco, radicada en Buenos Aires, la que con perfecta comprensión de la importancia de la iniciativa ha dirigido a las antes mentada repartición, la siguiente nota que es un buen alegato que viene a reforzar los ya hechos para justificar la necesidad de aquella construcción y su utilidad inmediata para la empresa del Estado. He aquí la nota:
Buenos Aires, Diciembre 27 de 1922. – Sr. Administrador General de los FF. CC. Del Estado.
D. Domingo Fernández Beschtedt.
Sr. Administrador:
Esta Asociación creada con el exclusivo propósito de propender al desenvolvimiento y progreso del Territorio del Chaco, como así mismo para cooperar con la acción progresista de los Poderes Públicos, ha sido solicitada por las entidades locales de Colonia Benítez y Margarita Belén, para que preste su apoyo a las peticiones de las mismas ya han elevado a esa Administración General, solicitando la construcción de un ferrocarril económico que una esas colonias como la de Las Palmas, General Vedia y El Zapallar con la capital Resistencia.
Con fechas de septiembre 4 de corriente año, la Sociedad Rural del Chaco, por intermedio de sus delegados, elevaron a esta administración, una bien fundada exposición, sobre esta proyectada construcción, solicitando sea comprobada la veracidad de lo puesto en este memorial.
Las referidas entidades hacen saber que esa Administración General efectivamente ha efectuado un estudio preliminar de la zona afectada a la línea solicitada el 3 de enero de 1923.
 
CARTA ABIERTA
Al Gobernador del Territorio Sr. Fernando Centeno
“La sinceridad de vuestras declaraciones al asumir el gobierno del Territorio, nos ha determinado a escribir con respeto, las siguientes líneas.
“Lo habéis dicho: sois conocedor de las necesidades de este territorio y habéis agregado: que no debemos considerarnos como a los efectos mecánicos de la gobernación... que os hagamos el abanderado de nuestras iniciativas… porque queréis conquistar nuestra voluntad y nuestros afectos y poder en el futuro compartir a nuestro lado y con igual derecho el honor de la jornada.
“Palabras generosas que expresan sentimientos nobles, justos elevados y que nos obligan a contestaros: Gracias, con todo corazón, gracias!
“Una de las primordiales necesidades del territorio es la vialidad.
“El Chaco a este respecto puede dividirse en tres zonas bien definidas:
“La zona sur, atravesada y beneficiada por el ferrocarril francés.
“La zona central, atravesada y favorecida por el ferrocarril nacional.
“La zona norte, huérfana de toda línea férrea y sin caminos que puedan asegurar el desarrollo de sus energías latentes.
“Y cosa extraña, que parece contradictoria, ha sido precisamente la zona norte, la primera en poblarse en territorio. Es allí donde se han formado las primeras colonias y los primeros pueblos.
“Tenemos allí: Colonia Benítez, Margarita Belén, Las Selvas y El Zapallar. Las dos primeras con 35 años de vida, pobladas en 1889 y Zapallar cuyo decreto de fundación creemos sea del 1903, poblándose en 1905 y 1906.
“Benítez, localidad eminentemente industrial con 4 fábricas de tanino y algodón, escuelas con centenares de inscriptos, comercio altivo y próspero, pueblo formado, rodeado de numerosas colonias y hermosísimas quintas.
“Margarita Belén, colonia floradísima, con miles de hectáreas de cultivos, obrajes, fábrica algodonera y 500 inscriptos en sus escuelas.
“Las Selvas con un principio de pueblo, escuela y policía, bosques riquísimos y hacienda numerosa.
“Zapallar, con un pueblo formado, colonias importantes, tierras muy fértiles, escuelas, comercio activo y abundante ganadería.
“Bien, seños Gobernador, estas colonias se han desarrollado solamente por la heroica tenacidad de los pobladores, sin ayuda oficial de ninguna clase.
“No esperaron esos pobladores el silbato de la locomotora que le indicase la vía y le asegurase el transporte, no; fueron ellos por sí solos que afrontaron hace 30 años el desierto, se internaron en el Chaco misterioso, sufrieron privaciones indecibles, labraron empeñosamente esas tierras inexploradas y contribuyen ahora poderosamente al progreso y a la riqueza del territorio.
“Hoy, desde Resistencia al Zapallar, por Benítez, Margarita Belén, Las Selvas de Oro pueden contarse 20.000 habitantes.
“Y toda esta población laboriosa, todas estas fuentes valerosas de producción, deben todavía comunicarse con su capital Resistencia y con su puerto Barranqueras, con las primitivas carretas de bueyes y acercar a su mercado obligado los productos al paso lento del manso bruto, que arrastra por días enteros los frutos del trabajo por barriales intransitables que mal pueden llamarse caminos.
“Aspiración unánime y legítima de estos pobladores meritorios, es una vía férrea, aún sea económica, que los ligue al mundo, que les asegure el fácil mercado a su trabajo y lleve nueva vida y prosperidad a la zona más olvidada y benemérita del territorio.
“A tal objeto tienen iniciada una gestión ante las reparticiones correspondientes.
“Pero quién apoyará con cariño, interés y eficacia esa gestión? Quien la defenderá ante quien corresponde, haciéndola resaltar entre las muchas parecidas que tienen al estudio? Quien?
“Nosotros no tenemos Diputados y Senadores que nos apoyen por derecho de representación.
“No tenemos, por ejemplo, al Diputado Romero Day, que presentaba al Presidente de la República una comisión de bodegueros propiciando el ramal de Algarrobal a Mendoza; ni poseemos los millones con que esos ricos industriales ofrecían contribuir a la construcción.
“No tenemos un Gobernador de Provincia con toda su influencia y una entera Diputación de provincia, como la de Entre Ríos, que propiciaron y obtuvieron el ramal, relativamente necesario, de Colón a Paraná por Villaguay.
“Nosotros no tenemos a nadie, somos huérfanos de influencias políticas, aunque seamos igualmente argentinos, productores, contribuyentes y amantes de la Patria.
“No tenemos a nadie, o mejor dicho, no teníamos.
“Hoy os tenemos al señor Gobernador, que acepta ser el abanderado eficiente de nuestras iniciativas y necesidades, para compartir con nosotros el honor de la jornada.
“Ahí tenéis una iniciativa justa, necesaria, utilísima: el ramal Resistencia, Benítez, Margarita Belén, Las Selvas, Zapallar. Y quiera Dios, que la jornada final del triunfo, no sea lejana.
“Señor Gobernador, vuestros antecedentes políticos os recomiendan, la brillante comitiva que auspiciosamente os acompañaba, os presentaba, y la jubilosa y unánime recepción popular es augurio feliz de una época de verdadera prosperidad para el territorio.
“El Chaco, desconocido por su potencialidad y progreso, calumniado por su idiosincrasia étnica y social, semi olvidado en el pasado por los Poderes Públicos Nacionales, necesitaba portavoces influyentes y escuchados, que supieran presentar donde corresponda con constancia y defender con acción pertinaz y eficiente, las aspiraciones legítimas de este lejano rincón del país, pujante en su vida y en sus energías y que será infaliblemente en breve plazo una estrella brillante en el luminoso cielo argentino.”
9 de enero de 1927.            Margarita Belén (Chaco)
                                               Gregorio Licca
 
FERROCARRIL A ZAPALLAR
 
“Conforme decíamos en nuestra edición del sábado, se encuentra en esta, comisionado por la Administración General del los Ferrocarriles del Estado, el joven Ingeniero don Manuel Aramburu, quien viene a hacer un estudio y recoger datos necesarios para ver si es posible la construcción de una vía férrea que, partiendo de Resistencia, atraviese las colonias Benítez, Margarita Belén y llegue a El Zapallar.
“En esta última colonia, donde el señor Aramburu se detuvo unos días, ha comprobado plenamente que el clamor de los viejos pobladores es justísimo y que una obra de esta naturaleza es factible, no solo por los beneficios que reportaría a la empresa, sino en mayor grado al territorio y particularmente a la zona comprendida entre esta y el Bermejo.
“Entendemos que el señor Aramburu ha recogido los datos de Benítez y Margarita Belén, colonias que con solo examinar ligeramente su situación, se comprenderá la verdadera riqueza que tienen.
“Es necesario tener en cuenta que la zona que estudia el ingeniero Aramburu es la primera que se ha poblado en el Chaco, que los pobladores son propietarios de las tierras que ocupan y si haciendo frente a cuantas dificultades por la falta de medios de comunicación, han logrado una posición relativamente ventajosa, un ferrocarril no solo duplicará sino que triplicará el área actual de cultivo.
“Son estos detalles interesantísimos que es bueno no escape al ilustrado criterio del comisionado.
“Hacemos notar, además, que la construcción de esta vía debe hacerse consultando los intereses de la región, porque toda otra línea que no fuese la que indicamos, sellaría la sentencia de muerte de la zona Este del territorio.
“Observemos esto, porque muy bien podría ocurrir que intermediarios particulares, fraguando datos, podrían orientar el criterio de la Administración de los ferrocarriles del Estado, haciendo arrancar la línea desde un punto diferente, tan solo para beneficiar, como decíamos, campos particulares.
“El ferrocarril debe partir de ésta, pasando por las ricas colonias de Margarita Belén y seguir luego por los grandes campos de cultivo inexplorados y llegar Zapallar y Roca.
“Las sociedades de fomento de Zapallar y Cooperativa Agrícola Industrial y Sociedad Pro Fomento de Margarita Belén, especialmente estas dos últimas, han llevado a cabo un movimiento de opinión, digno de tenerse en cuenta, pues a ellas se debe exclusivamente el mérito de haber obtenido el envío de un comisionado para estudiar la obra.
“Ojalá que en todas las regiones del territorio donde las necesidades se hagan sentir de una manera intensa, surjan sociedades que velen por los intereses como las que hemos referido anteriormente.
“Sin pecar de exagerados, podemos decir que el ferrocarril de que tratamos puede colocarse entre los de mayor necesidad de la República. Todo el comercio de la zona norte se volcará sobre esta vía; el tráfico de hacienda aumentaría de una manera asombrosa, porque bien sabemos que desde Formosa la vía obligada para las tropas, es el camino de El Zapallar y Margarita Belén. Además de los bosques inexplorados y la vastísima zona sin cultivo y llegará a formarse una idea de la magnitud del impulso que adquirirá la región.
“En defensa de los intereses de los viejos pobladores del territorio, insistimos en pedir que el ferrocarril proyectado sea un hecho y que su trazado consulte fielmente los intereses de la región.
                                 2 de abril de 1923 – de “El Territorio”
 
EL FERROCARRIL A ZAPALLAR
                 Carta Abierta
“A S.E. el Ministerio Nacional de Obras Públicas Doctor Eufrasio S. Loza y el Administrador General de los ferrocarriles del Estado Don Domingo Fernández Besched:
“El Chaco legendario del pasado, que como bien decía un poeta y literario argentino, hace unos años había ya dejado de ser una novela para trasformarse en una promesa, es en cambio una tangible y hermosa realidad, contribuyendo poderosamente a la riqueza y a la prosperidad del país.
            “El Chaco, como todos los territorios nacionales, es huérfano de representantes electivos directos, que lleven por derecho de representación y por deber de patriotismo, ante los Poderes Públicos de la Nación, las necesidades de esta lejana región y las aspiraciones de sus meritorios habitantes.
            “Séanos, entonces, permitido dirigir a V. E. y a V. S. con respetuosa franqueza la presente exposición, propiciando una obra necesaria, indispensable y muy útil.
            “En la zona norte del territorio existen colonias antiguas con varios lustros de vida laboriosa, tenaz silenciosa y heroica, las cuales están separadas del mundo por la distancia y falta de caminos.
            “Viven allí muchos miles de pobladores verdaderos pioneros del chaco, que han poblado el desierto hace treinta años afrontando lo ignoto, pasando peripecias infinitas y sufriendo sacrificios penosos.
            “Hay allí miles de hectáreas de cultivos variados e inmejorables quintas, frutales hermosos en plena e inútil producción, perjudicada por la dificultad de los trasportes.
            “Existen allí bosques vírgenes, que la distancia impiden que sean explotados con resultado y eficiencia.
“Están allí instaladas varias industrias de tanino y de algodón, cuyas fábricas luchan con enormes dificultades para la provisión de materia prima y el transporte de su producción.
“Partan allí, centenares de miles de cabezas de ganado, que la distancia valoriza imposibilitando su comercio favorable.
“Se encuentran allí extensiones enormes de tierras fiscales y particulares que esperan ansiosas el arado enriquecedor, donde podrán surgir colonias nuevas y prósperas.
“Y tanta suma de trabajo, tantos miles de habitantes, tanta energía latente, tantas promesas halagadoras quedan entorpecidas en su desarrollo, imposibilitadas en su explotación por falta de un Ramal Férreo que acorte las distancias, facilite los transportes, asegure los mercados, valorice esos terrenos y lleve el soplo bienhechor del progreso moderno y vida nueva a toda una zona benemérita del Territorio del Chaco.
“El ferrocarril que se presenta necesario, es el que, arrancando desde Resistencia, pase por las importantes colonias de Benítez y Margarita Belén y atravesando Las Selvas, llegue al Zapallar y a las tierras fertilísimas del Río Bermejo.
“Esta es la obra más necesaria, más indispensable más justa y útil que espera, en este momento de los Poderes Públicos de la Nación, el Chaco, para completar su desarrollo agrícola, industrial, ganadero y forestal.
“Gestiones activas y continuadas se han realizado al respecto ante las reparticiones correspondientes.
“Los delegados de la Sociedad Rural del Chaco y la Presidencia de la Asociación de Fomento de los intereses del Chaco con residencia en Buenos Aires, con fechas 4 de septiembre de 1922 y 5 de febrero de los FF. CC del Estado y al Ministerio de Obras Públicas de la Nación propiciando la obra.
“Las Sociedades, Cooperativa Agrícola Industrial y Asociación Pro Fomento de Margarita Belén, con notas de 15 y 20 de noviembre de 1922 y en épocas posteriores realizaron gestiones en el mismo sentido.
“Desde Resistencia, Benítez y El Zapallar se han elevado memoriales propiciando el ramal ansiado y necesario.
“La Administración General de los FF. CC del Estado, en abril de 1923, mandó un Ingeniero Civil, para que, asesorado por un agrónomo, realizase el estudio económico de la línea pedida.
“Estos estudios se realizaron efectivamente sobre el trazado indicado y sabemos que tal vez en estas mismas semanas, los informes correspondientes pasarán a estudios de la Administración General.
“Excelentísimo señor Ministro de Obras Públicas, la necesidad de la construcción es evidente, su utilidad indiscutible, los resultados económicos asegurados desde el primer día de su ejercicio.
“En el plan ferrocarrilero del Poder Ejecutivo, el ramal: Resistencia, Benítez, Margarita Belén, Zapallar representará unas de las obras más necesarias, más indispensables y más útiles.
“Veamos varias líneas férreas que se solicitan y vienen apoyadas poderosamente por legisladores nacionales, gobernadores de provincias y personas influyentes, las cuales de constituirse llenarán, no una necesidad absoluta, si no representarían solamente comodidades para esos vecindarios, que ya están en las zonas de influencias de otras líneas en ejercicio, al punto de provocar protestas de ferrocarriles particulares, como en Mendoza, por temor a la competencia.
“En otros casos, como en Entre Ríos y Santa Fe, se solicitan ramales que deberán ligar localidades ya favorecidas por otros ferrocarriles en ejercicio y puertos fluviales cómodos y fáciles.
“El ramal que solicitamos en el Chaco, no se encuentra en la zona de influencia de ninguna otra línea, estas localidades no tienen puerto, ni tienen caminos, y sí pobladores, agricultura, industria, ganadería.
“Sin apoyo de influencias políticas, sin diputados ni senadores que presenten y defiendan nuestro ramal de Resistencia a Zapallar, no tenemos otra fuerza qu